Amores imposibles ¿han tenido alguno?

Yo no creo en los imposibles, no es algo que profese en mi vida pero creo que el título Amores imposibles ¿han tenido alguno? es el más acertado para lo que estoy por contarles en este post. En alguna ocasión escuche un podcast que hablaba de este tema en particular diciendo así, que los amores imposibles son por temas de religión, familiares, sociales, raza u otros compromisos.

Y hasta hace unos meses yo había tenido solamente en mi vida de los amores normales – comunes pues –, ¡haha! no correspondidos, correspondidos, caóticos, dramáticos, plátonicos; pero cómo cosa adrede o como efecto del viajero, me tocó el amor imposible ¡así como lo leen! el amor imposible del tipo diferente religión, diferente mentalidad y comprometido ¡guau, que escándalo! comprometido para casarse, de hecho, pude conocerlo ya casado pero por azares del destino, no sucedió; y solo lo conocí con novia con la promesa de casarse.

Pero las cosas por algo suceden, como también por algo NO suceden; y así es como les he de decir que a mis 34 años me enamoré como una jovencita de 16 años – no como adolescente millenial, como las de antes ¡haha! –  de un morenazo, ojos cafés grandes y redondos, barba tupidita, alto y delgado, bastante guapo a mis ojos, con su exótico aspecto árabe. Me enamoré como un flechazo de película, demasiada atracción física y sexual, demasiada interacción social y demasiado tiempo juntos. Y cualquiera podría decir “pero tiene novia”, a lo que yo inmediatamente contestaría “¿y? yo llegue sin que él estuviera ya casado y en mi historia o cuento, ella no figura”…

Cuando una relación está muy fuerte, y el amor entre las dos personas es dimensionalmente similar, no hay tercero que entre.

… y aunque se vea como un comentario feo,  el tercero en discordía terminó siendo ella. manosamorNo por lo afectada que pudo salir en el triangulo amoroso; sino porque cuando empezó nuestro romance ella literalmente dejó de existir entre nosotros – no vivía en la misma ciudad –. Yo no hice amistad con ella, y él dejaba de atenderla. Pero, ¿qué se puede esperar de dos enamorados, – bueno, voy a corregir la expresión porque solo puedo afirmar lo mío -, qué se puede esperar de dos personas que se gustan y están viviendo el momento? nos dejamos llevar, nos dejamos sentir, nos dejamos tocar, nos dejamos amar con tal admiración y fascinación el uno por el otro;  claro que con muchos contrastes sociales y culturales entre los dos, pero sin que eso fuera una limitante del momento – al menos para mi –, de tal manera que sin siquiera decirlo la gente alrededor lo notaba, lo percibía. Juntos para todos lados, libres de platicar y reír, así como de solo compartir nuestros silencios. A veces solos, a veces con mucha gente, pero siempre con un ambiente prohibido; tal vez esto era lo fascinante de todo ¡haha! él musulmán y comprometido y yo extranjera y católica, en una sociedad en donde no se tienen relaciones de noviazgo como en occidente o países no tan religiosos – en los que te das muestras de cariño, te tomas de la mano, la cintura, el beso-, y vivir limitados a la adrenalina del pequeño roce de piel que se podía tener en público, porque en privado todo se volvía magico. Los detalles del romance se los iré diciendo en diferentes post, ¡no se me emocionen!

Es, o mejor dicho, fué una relación imposible; no porque yo sea una viajera y el romance se fuese a resumir – como ya lo es – al momento que estabamos viviendo; sino porque al final de mi estadía en su país y de que ella se enterará, la relación terminó con:

Yo también tengo sentimientos por ti, pero no importa que los tenga… tú te vas y mi familia no aceptaría que estuviermos juntos, no eres de mi misma religión y eres de otro mundo, otra forma de pensar, otra forma de ver las cosas; perdería todo si me pongo en contra de los deseos de mis padres. 

¡Qué fuerte! ‘¿no? la diferencia y diversidad es un impedimento, sumado a la diferencia religiosa en la que hemos crecido. ¿Dónde queda el amor? el amor incondicional, el amor al que no le importa raza, color, religión, estatus social, nada. Somos humanos que nos deshumanizamos de la manera más irracional posible y cohabitamos con hostilidad haciendo imposible amarnos.

¿Sigo enamorada? me atrevo a decir que no, porque ya no hay nada que alimente ese enamoramiento; pero si lo tengo todavía muy clavado en mi memoria y pensamiento. Y de quién hablo aquí es del chico del post Él me escribe… ¡y yo amanezco sin bragas!

3 comentarios en “Amores imposibles ¿han tenido alguno?

  1. Lucifer dijo:

    Yo también tuve un amor imposible. Yo tenía 15 y el 24, yo vivía en una ciudad lejana a la de el, aparte de que solo nos conocíamos por Internet. Tuvimos una “relación” extraña e ilegal. Hoy ahora sé que lo mejor fue seguir por caminos separados.

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