El amor de un viajero

Hay que cerrar el mes del amor con algo de amor ¡haha!. Y hoy les voy a compartir lo que creo que es enamorarse/amar mientras andas viajando. Todo esto viene a razón no solamente de mi propia experiencia, sino también de mi compañero de voluntariado a quién escuché hace días hablar con su chica – ex chica, amor en recuperación, pues -. Creo que compartimos la misma intención de seguir nuestras vidas incluso después de esas personas que llegaron a nuestras vidas y se volvieron importantes.

Porque, si solamente enamorarse o amar a alguien es algo intenso, caótico y desenfrenado, imagínense lo que es para las personas que les toca enamorarse y saberse que solo están de paso en el lugar en donde han encontrado a alguien. Creo que se multiplica todo; el momento, el sentimiento, el sexo, y desde luego el recuerdo. Porque para empezar, estamos viviendo el momento y el presente, sin expectativas o planes que puedan o no suceder.

Y pudiera parecer demasiado frío o egoísta enamorarse y enamorar a alguien sabiendo que te vas a ir; pero, se dice que para el amor no importa distancia o tiempo, entonces ¿por qué tuviese que importar cuando estás viajando y encuentras a alguien especial?. La vida está llena de intenciones, decisiones y voluntades; así que, cualquiera de los enamorados puede seguir al otro o permanecer en donde está la persona que encontró, ¿pero qué necesitamos para eso? 2 voluntades y 2 interesados. Además de que nada está escrito en piedra – frase muy cliché -, recuerden mi post El reencuentro de un amor fugaz lo que no sucede hoy, quién dice que no pueda suceder con el pasar del tiempo.

Las cosas pasan por algo, como también por algo NO pasan.

Y digo que todo se multiplica porque mi compañero de voluntariado y yo, somos 2 viajeros que nos enamoramos hace meses – cada quién de su respectivo – y aún seguimos recordando y recuperándonos de ese momento especial en nuestras vidas. Pero no confundan “recuperación” con tristeza, agobio o cualquier otro sentimiento de apachurramiento; es más un efecto de fluir con la vida, el tiempo y el presente que se tiene ahora, recordando de buena manera a esa persona que ahora quedó en nuestro pasado, pero se presenta aún de alguna manera.

amorviajandoEl amor de un viajero creo que es un amor sin apegos, en dónde el presente y el fresco sentimiento de estar con la persona es de lo más placentero y llenadero que te puede suceder, porque no estás poseyendo a nadie, ni reteniendo, ni mucho menos necesitando. Estás simplemente conectándote y conociendo, sintiendo, tocando, saboreando a la persona amada, si con alguna ilusión romántica – yo tuve algunas -; pero sobre todo envolviéndote en “que pase lo que tenga que pasar y que sea lo que tenga que ser”, porque no somos dueños del tiempo, solo del momento y sentimiento. Si todo se resume a días, semanas o meses, no importa; lo que importa es estar y vivir. En este caso, te enamoras sin condiciones, es decir, sin el: tiene carrera, tiene casa, tiene coche, tiene dinero, etc. etc., solamente ves a la persona, como es y como no es.

 

 

Un comentario en “El amor de un viajero

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